"Lo que genera problemas no es lo que uno no sabe, sino aquello que uno sabe a ciencia cierta y no es cierto". Mark Twain

25 noviembre 2018

CUANDO EL COMPROMISO ES PRIMORDIAL PARA CREAR VALOR.

Cuando el compromiso es el resultado, y no el objetivo, pensamos en el medio/largo plazo y programamos actuaciones que favorecen que el trabajador disponga de un contexto donde florezca su mejor versión.



Como organización no podemos incidir directamente en la motivación del trabajador, sino que debemos crear valor percibido a nuestros empleados con el propósito final de ofrecer valor a nuestros clientes. El planteamiento parte de ofrecerles un mayor valor a los empleados y a cambio pedirles un valor a ellos que redunde en los clientes, propietarios e inversores.

En Ilusión y beneficios W.Van Daalen y L.Huete nos hablan de la gestión de la ilusión. Ponen el acento en la creación de valor que debe proporcionar la organización al empleado, llegándole  a motivar y haciéndole más fácil el suministrar valor al cliente. Cuando este cliente está muy satisfecho, se convierte en comprador y embajador leal reportando beneficios y prosperidad a la empresa.

Si los empleados, como primer eslabón en la cadena de intercambio de valor, tienen ilusión por el trabajo, serán más productivos para sus clientes, sentirán más lealtad hacia su organización, inspirarán a otros, serán menos sensible al salario, sugerirán nuevas ideas para innovar y mejorar la prestación de los servicios, se sentirán propietarios, transmitirán la cultura de la organización y a la postre atraerán a buenos clientes y conseguirán clientes mucho más satisfechos. Y esto ahora se hace especialmente importante, por la economía de servicios como la que estamos todos inmersos.

¿Cómo creamos ilusión por el trabajo? Desarrollan 8 pilares básicos, que hay que tener en cuenta para convertirnos como empresa, en un lugar de trabajo interesante:

  1. EVALUACIÓN Y SALARIO.
    • Como sabemos el salario previene la desmotivación más que ayuda a la ilusión, pero debemos tenerlo en cuenta si queremos "estar el mercado" y ser competitivos.
  2. MOMENTOS DE CELEBRACIÓN.
    • Tanto si son momentos organizados por la empresa como consentidos al trabajador, tienen un efecto positivo y crean sentimiento de orgullo y pertenencia. 
    • Sabemos que cierta presión está bien, pero es necesario relativizarla de vez en cuando, ya que esto favorece la cohesión y la unidad.
  3. OPORTUNIDADES Y RETOS.
    • Sentirse involucrado a través de la posibilidad de crecimiento personal, disponer de variedad en el trabajo, formación, conseguir mayor profesionalización, ... que el trabajo siga siendo un reto para el empleado, poder experimentar en el trabajo, creativamente, sin miedo al error.
  4. UN AMBIENTE LABORAL MOTIVADOR.
    • El entorno y el equipo material también deben favorecer la ilusión por el trabajo.
    • La cultura de trabajo y mentalidad de las personas con las que se trabaja, la distribución del puesto de trabajo, afectan igual que una misión atractiva.
  5. GRADO DE LIBERTAD.
    • "Para los empleados es importante, que dentro del marco general de actuación, dispongan de libertad de actuar según su propio criterio".
    • Esta flexibilidad favorece que aflore la iniciativa, la autogestión y también que cada uno se responsabilice de sus actuaciones. No podemos responsabilizar a nadie sin darle autoridad primero.
    • Ofreciendo ese margen cada uno, en su proporción, se sentirá partícipe, no se sentirá limitados y se podrá hacer luego responsable del resultado obtenido.
  6. EQUILIBRIO.
    • Llevando este concepto a todos los niveles como por ej.: épocas de mucho volumen y menos volumen, elogios y críticas, épocas de más estrés y épocas más relajadas, y por supuesto conciliación, equilibrio entre trabajo y la vida privada.
  7. TRANSPARENCIA. Debemos apostar por una cultura donde se informe adecuadamente de los temas importantes, y donde se puedan pedir responsabilidades y pedir las cosas adecuadamente.
  8. APROVACIÓN Y VALORACIÓN. 
    • Valorar y ser valorado es muy importante. El reconocimiento por los resultados obtenidos ocupan en algunos estudios el 2º lugar en la lista de factores que influyen en la ilusión por el trabajo. También incluimos aquí la valoración de los clientes, en algunos sectores como Retail es fundamental.
En relación a este último, mencionar también un estudio realizado por Linkedin a más de 10.000 personas, donde el 32% de las personas que habían cambiado de trabajo recientemente lo hicieron porque se encontraban insatisfechos con la recompensa y reconocimiento obtenidos.


De los ocho pilares, daremos relevancia a todos y en especial a los 3 últimos (equilibrio, transparencia y valoración) por el factor multiplicador que generan en la satisfacción de los empleados.

Por ejemplo, el equilibrio y el ambiente laboral resultan ser valores en alza, como además se observó en el employer brand research realizado por Randstad España en 2018 (estudio realizado en 30 países a más de 5.700 empresas) y que de nuevo lo situaba en el segundo criterio más importante cuando los españoles eligen una empresa:



Luego detrás de estos aspectos pilares tenemos los llamados "actores" que los llevan a cabo: el jefe directo (el líder como factor propulsor, muy importante en su impacto), los compañeros, la Dirección, los clientes (especialmente si el contacto con ellos es frecuente e intenso), departamentos staff, público en general y por supuesto el propio trabajador (su percepción definitiva a la hora de evaluar la influencia en la ilusión).

Podemos concluir entonces que siendo el papel del empleado cada vez más importante en el proceso de prestación de servicios, estamos ante el siguiente escenario: Resulta fundamental tener empleados competentes, satisfechos y productivos,... ahora bien, 
  • ¿qué aspectos se traducen en nuestras actuaciones en RR.HH. a nivel por ejemplo de cultura de empresa, etc.?, 
  • ¿existe siempre coherencia entre lo que sabemos a día de hoy y hacemos desde nuestro Dpto. de RR.HH. o en el quehacer diario en las empresas?, 
  • ¿interpretamos suficientemente bien las "señales" que tenemos a disposición y que a buen seguro condicionarán el presente y futuro de nuestras organizaciones.


21 noviembre 2018

CREDO PROFESIONAL (v. completa)

Nuestro sistema de creencias filtra todo lo que percibimos, ya que nos apoyamos en la experiencia para interpretar la realidad.


A lo largo de estos años, también yo he ido conformando las mías. Las he denominado mi "CREDO PROFESIONAL":

  1. Creo firmemente que la persona que sabe y quiere trabajar,... tiene o consigue trabajo! Que habitualmente estamos sobrecargados de trabajo porque necesitamos de esas personas,... personas válidas donde las pongas.
  2. Creo en la honestidad profesional y en la coherencia. Honestidad con los valores básicos de uno y coherencia de las decisiones que tomamos a diario. Recuerda que decides tanto si haces como si no haces. Por tanto si estás conmigo, espero que coherentemente me des tu 100% como yo hago contigo.
  3. Creo en la sinceridad y transparencia. En la comunicación de frente y sin adornos ni falsedades. Me quiero rodear de personas de verdad, en aquellas que son autenticas, que se las ve venir y que por eso son tan respetadas por todos (y yo las valoro tanto).
  4. Creo en la sencillez! Las personas más inteligentes que conozco son a la vez, también las más sencillas, genuinas y cercanas. No teatralizan lo que no son. No aparentan. No falsean o sobreactúan. ¡No llevan máscara!
  5. Creo en la empatía como el mejor modo de conocer el mundo y la realidad de las personas con las que trabajamos. Estamos muy necesitados de comprender muy bien a los demás en nuestro quehacer diario, dependemos mucho de ellos.
  6. Creo en el esfuerzo y la constancia. Son los medios para conseguir cualquier objetivo que uno se proponga. No hay éxito rápido, sino trabajo y tesón.
  7. Creo en las personas que inspiran, que son líderes natos, que no quieren ser el centro de atención, ni colgarse galones que saben no deben colgarse. Y que por ello les resulta sencillo decir a los demás por dónde toca seguir en cada situación. Deciden un programa de acción y actúan.
  8. Creo en la pasión por el trabajo, ¡firmemente!. Por eso el título de este blog :). Lograr la excelencia requiere apasionarnos por lo que hacemos. Es la semilla que hay que sembrar para cultivar nuestro talento. La pasión estimula al talento. Los empleados motivados disfrutan del trabajo, se divierten. Encuentran diversión y alegría en el trabajo. No puedes vivir, vivir de verdad, si no sientes pasión por lo que haces.
  9. Estamos en una economía de servicios, algunos hablan de experiencias, y por ello el papel del empleado cada vez será más grande e importante en ese proceso de prestación de servicios. La ilusión por el trabajo es considerada como una condición esencial para lograr resultados. Más ahora que nunca, se trata de dejar una impresión imborrable en el cliente. Ante el cliente, cualquier trabajador se transforma en una actor que interpreta su propio papel.
  10. Como profesional de los RR.HH., creo en la necesidad de innovar e impulsar aquellas prácticas que ayuden a la estrategia de RRHH de la compañía, pero a veces me parece que las "vendemos" con excesivo celofán y demasiado adorno. Cada empresa es un mundo. Estamos ante el siguiente escenario: es fundamental tener empleados competentes, satisfechos y productivos.
  11. Sé proactivo!. Por favor, no me traigas solo el problema, piensa también en las posibles soluciones o alternativas de acción.
  12. Creo es fundamental escuchar activamente a tu cliente interno. Se sentirá valorado, te dirá muchas ideas para mejorar tu negocio, mejoraremos su motivación y compromiso, y estaremos actuando en sintonía a nuestra política de que ellos son lo primero (también ocurrirá el caso inverso). El desafío de los líderes es crear un entorno donde las malas noticias se toleren e incluso se fomenten (¡Debemos conseguir una cultura empresarial tolerante con la disconformidad!).
  13. Nos motivan los retos, el desarrollo y el reconocimiento genuino. Compartir los méritos con los demás cuando hay éxito. Nos motiva un ambiente de trabajo positivo, ... estar cómodos y sentirnos bien intentando cosas nuevas. Por eso creo que debemos esforzarnos todos los días, para conseguir entornos laborales saludables que prevengan el estrés negativo y propicien la activación positiva y enérgica tan necesaria!.  ......   Eso creo.    

        





04 marzo 2017

Pasión por el trabajo

El liderazgo de equipos debe involucrar a las personas buscándole un sentido profundo al trabajo personal.

Al contrario de lo que solemos creer, los mejores momentos de nuestras vidas no son momentos pasivos, receptivos y relajantes; aunque estas experiencias pueden resultar también placenteras si hemos trabajado duro para conseguirlas. 

Los mejores momentos suelen ocurrir cuando el cuerpo y la mente de una persona se ha estirado hasta los límites en un esfuerzo voluntario para conseguir algo difícil y que vale la pena.


Stephen R. Covey dice sobre la pasión en "El 8º hábito": "La pasión nace del corazón y se manifiesta en forma de optimismo, entusiasmo, conexión emocional, determinación. Alimenta un impulso implacable. El entusiasmo está profundamente arraigado en la capacidad de elegir, no en las circunstancias. Para quien siente entusiasmo, la mejor forma de predecir el futuro es crearlo. En el fondo, el entuasiasmo se convierte en un imperativo moral, haciendo que la persona forme parte de la solución en lugar de ser parte del problema de sentirse desesperada e impotente...
La clave para crear pasión en nuestra vida es hallar nuestro talento personal, nuestro papel y nuestro propósito en el mundo. Es fundamental que nos conozcamos a nosotros mismos antes de decidir cuál es el trabajo que queremos hacer.
Un error muy frecuente es pensar que la habilidad de una persona es su talento. Sin embargo, las habilidades no son talentos, aunque el talento exige habilidad. Una persona puede tener habilidades y conocimientos en áreas donde no tiene talento. Si tiene un trabajo que exige su habilidad pero no su talento, su empresa no sacará partido de su pasión ni de su voz...
Si podemos contratar a personas cuya pasión coincida con su trabajo, no necesitarán supervisión. Se controlorán ellas mismas mejor que nadie. Su ardor procede del interior, no del exterior. Su motivación es interna, no externa. Cuando podemos entregarnos a un trabajo que combina una necesidad con nuestro talento y nuestra pasión, nuestro poder se libera".





Con los años hemos encontrado muchas pequeñas pistas para descubrir el talento de una persona: un destello súbito de excelencia en la función, un deseo vivo de realizar ciertas actividades, una sensación de fluidez al realizar la actividad. 

De todas estas pistas, dos podrían servirnos para revelar gradualmente como en la imagen de una fotografia de Polaroid, los talentos predominantes de la persona: la rapidez en el aprendizaje (cuando aprendemos aquello para lo que estamos predispuestos) y las satisfacciones (las fuentes de satisfacción de una persona como p.ej.  la clase de situaciones que la llenan de energía).

Lo que determina nuestra vida es nuestra percepción de la realidad.• 

La clave no está en conseguir ser un superhéroe, sino en sentir lo que se está viviendo hasta llegar a ver dónde, con qué o con quién se siente un profundo entusiasmo.• No dejes que otros justifiquen su vida contigo ni dejes que el miedo tome lo mejor de ti.• 

Todo sueño nace de una pasión. 

Cuando tengas una elección, una opción o una oportunidad elige a favor de la pasión. 
Club Carrascoy - El Palmar (15 mayo de 1996)

27 noviembre 2016

Liderazgo de Equipos: Lecciones de Michael Jordan

La carrera deportiva de Michael Jordan (el mejor que ha habido, el mejor que habrá), nos ha dejado multitud de momentos memorables y de grandes lecciones de liderazgo y autosuperación.

Creo que la excelencia, el talento, la destreza, la habilidad plástica, no han tenido mejor expresión que la de este jugador, aunque si tuviera que destacar de este crack un logro por encima de todos, sería la de conseguir hacer ganador y campeón a un equipo, los Bulls de Chicago, liderarlo hasta llevarlo a lo más alto, a un nivel de logro y excelencia jamás pensado.


¿Cómo lo consiguió?, utilizando sus habilidades con excelente maestría y desarrollándose como líder.

Su entrenador, Phil Jackson dijo de él: "en el proceso de convertirse en un gran atleta, Michael obtuvo una calidad mental que pocos estudiantes zen han logrado. Su capacidad de permanecer relajado e intensamente concentrado en medio del caos es insuperable. Le encanta estar en el centro de la tormenta. En tanto todo el mundo da vueltas desquiciado fuera de control, él se mueve sin esforzarse a través de la cancha, envuelto por una enorme quietud".


Y es que cuando nos referimos a la capacidad mental de este fuera de serie, a menudo encontramos aspectos que nos demuestran que, efectivamente hacía una excelente utilización de sus recursos, como por ejemplo, la visualización: "Cuando visualizo un partido importante, por lo general al principio salgo y juego de manera pasiva. Dejo que el juego llegue a mí. Es muy importante que no intente hacer que suceda".

"Cuando falla, no se queda estancado en el fracaso", observó Phil Jackson, "se visualiza triunfando en la siguiente ocasión".


Después de su sexto partido de campeonato de la NBA, en el que anotó 45 puntos, Michael comentó: "el momento empieza a ser el momento para mí. En cuanto entras en el momento, sabes que estás ahí. Las cosas empiezan a avanzar poco a poco, tú empiezas a ver la cancha muy bien. Empiezas a leer lo que la defensa intenta hacer. Y yo lo ví, ví ese momento".

"Me preparo físicamente. Estoy preparado para todo. Cada vez que piso la cancha, nunca sé que sucederá. Vivo el momento. juego por el momento".

Por otro lado, Michael cuando se refería a liderar a un equipo mencionaba la necesidad de predicar con el ejemplo: "Si nuestras palabras no están respaldadas por el buen rendimiento y el trabajo duro, no sirven para nada. Se debe ser líder con el ejemplo. No trato de motivar a los demás hablando porque no creo que las palabras signifiquen tanto como la acción. Quienes te rodean necesitan saber qué pueden esperar de ti. Un líder no puede inventar excusas. No olvides que debe existir calidad en lo que haces.

Debes estar dispuesto a sacrificar ciertas metas individuales en caso de ser necesario para el bien del equipo. Pienso que un líder es también una persona que ha tenido éxito en el pasado y que no teme llevar a los demás por el camino del triunfo en el futuro - alguien que tiene una visión de futuro, que puede anticipar lo que sucederá".

Aún cuando Michael fue el mejor anotador de la NBA en diez ocasiones, sabía que sólo era una de los cinco miembros del equipo sobre la cancha. "El talento gana partidos, pero el trabajo en equipo y la inteligencia ganan campeonatos.


En los Bulls, teníamos a dos tipos con diferentes habilidades: Cartwright y Paxson. Encontramos la manera de usar su talento en el marco del equipo.

Lo mismo sucede con los trabajadores de la parte baja de la escalera en relación con los dirigentes de empresa. Los gerentes, al igual que los entrenadores de basket, deben encontrar la manera de utilizar el talento individual para lograr los objetivos de la empresa".

"He fallado más de 9000 tiros en mi carrera. He perdido casi trescientos partidos. En veintiséis ocasiones he tenido la responsabilidad de lanzar el tiro que decidía entre ganar y perder y fallé. He fallado una y otra vez en mi vida y eso es exactamente lo que ha fundamentado mi éxito".

24 noviembre 2016

La filosofía del alto rendimiento


El psicólogo John Eliot, en  Overachievement profundiza en la causa por la que personas admirables, líderes en sus actividades y profesiones, logran el éxito y la excelencia. 

A menudo creemos que estas personas han sido dotadas de especiales cualidades de origen genético, que nacieron "tocados con un don", pero se ha demostrado que lo que realmente las hace brillantes es su manera de pensar antes de actuar.

Para acercarnos a este patrón, primero tenemos que cambiar nuestra forma de pensar, intentando huir de ideas preconcebidas o postulados que muchas veces hemos creído y dado por razonables y que, sin darnos cuenta, nos limitaban a la mediocridad. 

He aquí algunos ejemplos:

  1. El tópico, "debe relajarse", este autor lo sustituye por... "Los mejores asumen el estrés".
  2. "Fijarse unos objetivos". El autor lo complementa con... "Proponerse objetivos sin descanso es el principal obstáculo para lograr una firme y constante motivación", ya que si es bueno ponerse objetivos debemos ser capaces de transcenderlos y dejar que sólo sea nuestra propia imaginación que nos establezca un límite. Ser "realista" puede ser una excusa para no esforzarnos lo suficiente por mejorar y, además, suele ser una fuente importante de infelicidad. 
  3. "Trabajar denodadamente". Queda sustituido por... "El trabajo ímprobo está sobrevalorado: los mejores saben que la sobremotivación a menudo produce resultados indeseados".
  4. "No arriesgar todo a una única carta". Lo sustituye por... "Los resultados extraordinarios requieren un compromiso total".
  5. "No confiar demasiado en uno mismo". Lo cambia por.... "La confianza en uno mismo nunca es demasiada". Aunque recuerda que la confianza no es un botón que se puede apretar y obtener el éxito. Para adquirir el hábito de la creencia en las posibilidades de uno mismo, es necesaria una larga y continuada práctica, en numerosas situaciones y con grados de adversidad diferentes.
  6. "Hay que utilizar la cabeza". Lo sustituye por... "Los que persiguen un gran resultado no piensan demasiado". Este último nos recuerda que la manera más apropiada de obtener un resultado excepcional en cualquier campo (deporte, negocios, ventas,...) es mantener una actitud confiada que permite a nuestras habilidades hacer el trabajo institivamente sin tener que recordarlas mientras las ejecutamos. 

Los que persiguen un gran resultado no piensan demasiado. 
Cuando se trabaja bajo presión, los mejores se concentran únicamente en lo que hacen y no se permiten distraerse con posibles resultados o detalles de su trabajo. Esta concentración es tan sólida que no deja lugar a la autocrítica, el juicio o la duda: sólo a una total confianza en sí mismo. 

Su comportamiento es tan natural e instintivo que les permite enfrentarse con normalidad y sin temor a una situación extrema ansiedad que paralizaría a la mayoría de la gente.

La manera más apropiada de obtener un resultado excepcional en cualquier campo (deporte, negocios, ventas, medicina, ...) es mantener una actitud confiada que permite a nuestras habilidades hacer el trabajo instintivamente sin tener que recordarlas mientras lo ejecutamos. 

Existen dos maneras de pensar a la hora de enfrentarnos a la realización de una tarea: 
la confiada (más rentable cuando se trabaja bajo condiciones extremas) y la que se apoya en los conocimientos adquiridos. 

La primera (CONFIADA) se define por:
  • una mente vacía,
  • aceptación,
  • confianza en el instinto,
  • espíritu artístico,
  • paciencia,
  • capacidad de reacción,
  • tranquilidad,
  • ritmo,
  • serenidad para dejarlo todo transcurrir, fluir.

Por contra, la aprendida (CONOCIMIENTOS ADQUIRIDOS):
  • mantiene la mente sobrecargada de pensamientos,
  • juzga,
  • es analítica,
  • científica,
  • impaciente,
  • calculadora,
  • requiere esfuerzo,
  • se muestra crítica hacia los demás,
  • es controladora,
  • es intencionada.

Este último grupo de características no son perjudiciales en sí mismas; al contrario, son ellas las que nos diferencian de otros seres vivos. 

No obstante, la primera, la forma de pensar CONFIADA, es más rentables cuando se trabaja en condiciones extremas.

Veamos la forma de expresarlo en otras palabras el actor Will Smith:

06 noviembre 2016

El control lleva a la obediencia; la autonomía al compromiso.

Quisiera compartir las aportaciones de la lectura de un libro que me ha resultado muy esclarecedor en lo referente a lo que nos motiva e impulsa a esforzarnos todos los días.

Se trata de "La sorprendente verdad de sobre lo que nos motiva", que describe los descubrimientos sobre la motivación intrínseca, motivación basada en el placer, en concreto en lo creativa que se siente una persona cuando trabaja en un proyecto, siendo este el impulso más fuerte y persuasivo.

El autor nos describe, que en los momentos actuales, para alcanzar la motivación de nuestros equipos debemos apostar por nuevos sistemas operativos en la empresa (cuando habla de sistemas operativos se quiere referir a aquellos modelos y sistemas construidos a partir de las leyes, costumbres sociales, suposiciones y conjunto de ideas sobre el comportamiento humano que se dan en las empresas), ya que los construidos actualmente en base a los motivadores externos, tipo palo y zanahoria, no sólo no funcionan sino también a menudo, suelen provocar resultados contrarios a los pretendidos, ya que tienen la posibilidad de convertir una tarea interesante en una carga, de transformar el ocio en trabajo.


¿Por qué el antiguo modelo no funciona actualmente?, porque a este se le observan hasta siete fallos: 

  1. pueden eliminar la motivación intrínseca;
  2. pueden reducir el rendimiento; 
  3. pueden aplastar la creatividad; 
  4. pueden desbordar la buena conducta; 
  5. pueden potenciar la trampa, los atajos y la conducta poco ética; 
  6. pueden volverse adictivos y 
  7. pueden potenciar el pensamiento a corto plazo.

Por eso, cuando estemos ante una tarea rutinaria y el uso de recompensas sea el pensemos utilizar, deberemos llevar cuidado con:
- Ofrecer una explicación lógica de por qué la tarea es necesaria. Un trabajo trabajo que no es interesante puede adquirir más sentido y, por tanto, volverse más atractivo, si forma parte de una misión más noble.
- Reconocer que es la tarea es aburrida. Se trata de un gesto de empatía pero nos podría ayudar a conectar más con nuestros trabajadores.
- Permitir que cada uno la haga a su manera. Piensa en autonomía, no en control. Deja claro el resultado que necesitas, pero en vez de especificar claramente la manera de alcanzarlo, dales la libertad para hacerlo como quieran.

Así, y si se requiere ir más allá adoptando nuevos modelos de gestión, los nuevos modelos deberán contener tres elementos esenciales:

1) La AUTONOMÍA, o el deseo de dirigir nuestras propias vidas. 
Nuestro estado por defecto es ser autónomos y autogestinarnos. 
Para promover una conducta Tipo I, y el alto rendimiento que permite, el primer requisito es la autonomía. La gente necesita ser autónoma sobre su trabajo (lo que hacen), el tiempo (cuándo lo hacen), su equipo (con quien lo hacen) y su técnica (cómo lo hacen). 
Las empresas que ofrecen autonomía, están superando a sus competidores.

2) El DOMINIO, o la urgencia de mejorar más y más en algo importante. 
Sólo a través del compromiso podremos alcanzar el dominio, mejorando en aquello que realmente importa.
El dominio empieza por la "fluidez": experiencias óptimas que se dan cuando existe sintonía entre los retos que afrontamos y el nivel de nuestras capacidades. 
Los entornos de trabajo astutos, por tanto, complementan las actividades diarias con tareas ni muy fáciles ni muy difíciles.

Una de las fuentes de frustración en el trabajo es el frecuente desajuste entre lo que la gente debe hacer y lo que puede hacer. 
Cuando lo que deben hacer sobrepasa sus capacidades, les provoca ansiedad. 
Cuando está por debajo de sus capacidades, el resultado es el aburrimiento.

Pero el dominio obedece a tres leyes particulares
es una perspectiva mental (requiere la capacidad de ver tus destrezas no como finitas, sino como infinitamente improbables), 
el dominio es una lata (ya que exige un esfuerzo, agallas y práctica deliberada)
una asíntota, osea que es imposible alcanzar plenamente, lo cual lo convierte en frustante y seductor al mismo tiempo.

y 3) la FINALIDAD, el anhelo de hacer lo que hacemos al servicio de algo más allá de nosotros mismos, más grande y duradera. 
La persona autónoma que trabaja para alcanzar el dominio rinde a niveles muy altos, pero los que lo hacen al servicio de un objetivo superior pueden lograr todavía más. 
La gente más profundamente motivada, por no mencionar a aquellos que son más productivos y están más satisfechos, asocian sus deseos a una causa más importante que ellos mismos. 

De alguna forma, uno no puede vivir una existencia realmente excelente si no siente que pertenece a algo superior y más permanente que uno mismo.