"Lo que genera problemas no es lo que uno no sabe, sino aquello que uno sabe a ciencia cierta y no es cierto". Mark Twain

24 noviembre 2013

La filosofía del alto rendimiento


El psicólogo John Eliot, en su libro Overachievement profundiza en la causa por la que personas admirables, líderes en sus actividades y profesiones, logran el éxito y la excelencia. 
A menudo creemos que estas personas han sido dotadas de especiales cualidades de origen genético, que nacieron "tocados con un don", pero se ha demostrado que lo que realmente las hace brillantes es su manera de pensar antes de actuar.

Para acercarnos a este patrón, primero tenemos que cambiar nuestra forma de pensar, intentando huir de postulados que muchas veces hemos creído y dado por razonables y que, sin darnos cuenta, nos limitaban a la mediocridad. 

He aquí algunos ejemplos:
1. El tópico, "debe relajarse", lo sustituye por... "Los mejores asumen el estrés".
2. "Fijarse unos objetivos". El autor lo complementa con... "Proponerse objetivos sin descanso es el principal obstáculo para lograr una firme y constante motivación", ya que si es bueno ponerse objetivos debemos ser capaces de transcenderlos y dejar que sólo sea nuestra propia imaginación que nos establezca un límite. Ser "realista" puede ser una excusa para no esforzarnos lo suficiente por mejorar y, además, suele ser una fuente importante de infelicidad. (Veamos el vídeo de Will Smith al final de esta entrada)
3. "Trabajar denodadamente". Queda sustituido por... "El trabajo improbo está sobrevalorado: los mejores saben que la sobremotivación a menudo produce resultados indeseados".
4. "No arriesgar todo a una única carta". Lo cambia por el de... "Los resultados extraordinarios requieren un compromiso total".
5. "No confiar demasiado en uno mismo". Lo cambia por.... "La confianza en uno mismo nunca es demasiada". Aunque recuerda que la confianza no es un botón que se puede apretar y obtener el éxito. Para adquirir el hábito de la creencia en las posibilidades de uno mismo, es necesaria una larga y continuada práctica, en numerosas situaciones y con grados de abversidad diferentes.
6. "Hay que utilizar la cabeza". Lo sustituye por... "Los que persiguen un gran resultado no piensan demasiado". Este último nos recuerda que la manera más apropiada de obtener un resultado excepcional en cualquier campo (deporte, negocios, ventas,...) es mantener una actitud confiada que permite a nuestras habilidades hacer el trabajo institivamente sin tener que recordarlas mientras las ejecutamos. 

Los que persiguen un gran resultado no piensan demasiado. Cuando se trabaja bajo presión, los mejores se concentran únicamente en lo que hacen y no se permiten distraerse con posibles resultados o detalles de su trabajo. Esta concentración es tan sólida que no deja lugar a la autocrítica, el juicio o la duda: sólo a una total confianza en sí mismo. Su comportamiento es tan natural e instintivo que les permite enfrentarse con normalidad y sin temor a una situación extrema ansiedad que paralizaría a la mayoría de la gente.

La manera más apropiada de obtener un resultado excepcional en cualquier campo (deporte, negocios, ventas, medicina, etc.) es mantener una actitud confiada que permite a nuestras habilidades hacer el trabajo instintivamente sin tener que recordarlas mientras lo ejecutamos. Existen dos maneras de pensar a la hora de enfrentarnos a la realización de una tarea: la confiada (más rentable cuando se trabaja bajo condiciones extremas) y la que se apoya en los conocimientos adquiridos. 

La primera se caracteriza por:
  • una mente vacía,
  • aceptación,
  • confianza en el instinto,
  • espíritu artístico,
  • paciencia,
  • capacidad de reacción,
  • tranquilidad,
  • ritmo,
  • serenidad para dejarlo todo transcurrir, fluir.
Por contra, la aprendida:
  • mantiene la mente sobrecargada de pensamientos,
  • juzga,
  • es analítica,
  • científica,
  • impaciente,
  • calculadora,
  • requiere esfuerzo,
  • se muestra crítica hacia los demás,
  • es controladora,
  • es intencionada.

Este último grupo de caraterísticas no son perjudiciales en sí mismas; al contrario, son ellas las que nos diferencian de los otros seres vivos. No obstante, las primeras son más rentables cuando se trabaja en condiciones extremas.

Veamos cómo lo explica el actor Will Smith: