"Lo que genera problemas no es lo que uno no sabe, sino aquello que uno sabe a ciencia cierta y no es cierto". Mark Twain

23 enero 2019

Extraordinario mensaje de Susan David: La agilidad emocional

Agilidad Emocional

Más que nuestra inteligencia, o nuestra creatividad o la personalidad que tengamos, ... es la forma en la que gestionamos nuestros pensamientos y emociones lo que finalmente determina que alcancemos o no nuestros objetivos.

De esto trata "La agilidad emocional", de  Susan David (Univ. de Harvard).

Me ha hecho recordar que: "Todo a lo que resistes persiste, todo lo que aceptas se transforma", ¡cuánto mensaje en una sola frase!

La función esencial de las emociones es darnos señales, por lo que en vez de reprimirlas, apartarlas o ignorarlas, debemos que aprender a interpretarlas. 

Cuando reconocemos las señales y aceptamos el mensaje, nos podemos hacer cargo del origen de la emoción y podemos también entonces, adaptarnos a sus circunstancias en consonancia con nuestros principios  y valores.

Si atendemos nuestras emociones en vez de reprimirlas, daremos paso a nuevas posibles soluciones. 


Al examinar cómo nos sentimos, aprendemos algo de nosotros y estas lecciones son muy valiosas. Por eso, el libro nos recuerda, que las emociones nos iluminan datos muy importantes y profundos de nuestra persona

Porque a partir de ellas podemos entender nuestros valores más profundos. De nuestras manifestaciones emocionales comprendemos qué es lo más importante para nosotros. Podemos descubrir lo que nos hace felices y también lo que nos aleja de la alegría. 



La agilidad emocional se trata de reconocer lo que me está causando ciertas reacciones y aprender a manejarlas de forma que jueguen en nuestro favor, en vez de estar luchando contra ellas. 


Una persona efectiva y ágil emocionalmente, se hará cargo de estas sensaciones, tomará control sobre ellas y generará estrategias que lo lleven a entender y a manejar mejor la situación.


Las emociones son el sistema primario de guía con el que contamos los seres humanos, por ello es vital reconocer sus patrones. 

Nos ofrece 4 prácticas fundamentales para lograrlo:
  • Reconoce tus patrones. Darte cuenta cuando estás siendo atrapado por tus emociones y pensamientos y cómo éstos forman parte de patrones relativamente estables (pero que pueden ser modificados). La mayor parte de estos patrones son aprendidos, y representan un obstáculo, como por ejemplo, la persona que rechaza trabajar con otras (por cuestiones de raza o sexo p.ej.) por considerarlas incompetentes (creencia errónea). Necesitas darte cuenta de estos patrones, para poderte liberar.
  • Ponle nombre a tus pensamientos y emociones. Esta es una actividad clave para entenderlas y poderlas manejar. (el lenguaje y las etiquetas son muy importantes) a los pensamientos y emociones. Esta es una actividad clave para entender y poder manejarlos. Hay que denominarlas: tristeza, frustración, dolor, ya que al nombrarlas se les materializa y así sabemos qué hacer con ellas. No nos dejamos sorprender por ellas.

  •   Acéptalas. Que no es lo mismo que controlarlas, más bien es lo contrario. Se trata de entrar en contacto con el miedo, la ira o la preocupación, y reconocerlas como parte de la situación en la que nos encontramos. Representa lo opuesto al control. 
    Entrar en contacto con el miedo, la ira o la preocupación, y reconocerlas como parte de la situación en la que nos encontramos en ese momento es clave en el proceso de transformación de las emociones. Contrario a lo que nuestro círculo “bien intencionado” nos suele recomendar :  “no estés triste”, o “supéralo”, hay que entrar en contacto y aceptar nuestras emociones y patrones de pensamiento para poderlos cambiar. 
  • Actúa en función de tus valores. Al desenganchar los pensamientos y emociones, se expanden nuestras opciones, y entonces es cuando podremos actuar en función de nuestros valores. Se trata de analizar... ¿Qué me revela esta emoción y qué quiero hacer con ella? ¿Cuál, en función de mis valores, es la forma correcta de proceder en esta situación.

Recuerda, mientras nuestras valores son estables, nuestras emociones son temporales y también son contagiosas. Por lo que si alguien está ansioso, la ansiedad se terminará transmitiendo, o el estrés, el miedo... Atender los signos desde la profundidad de nuestros valores nos dará claridad y una mejor perspectiva. 


La agilidad emocional es una habilidad que nos permitirá generar más y mejores posibilidades, no solo en el  área profesional, sino también en el personal.








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