"Lo que genera problemas no es lo que uno no sabe, sino aquello que uno sabe a ciencia cierta y no es cierto". Mark Twain

17 marzo 2007

"Engagement"

Daba hace unos días en un foro de RRHH con la definición de constructo muy interesante, el engagement, un estado afectivo positivo, relativamente persistente de plenitud, que es caracterizado por el "vigor", la "dedicación" y la "absorción" o concentración en el trabajo (Schaufeli, Salanova, González-Romá & Baker, 2002). El vigor se asocia a altos niveles de energía y activación mental en el trabajo. La dedicación se asocia al entusiasmo. La absorción se asocia a un estado de concentración, de sentimiento de que el tiempo pasa rápidamente. Este constructo psicológico se origina desde la Psicología Positiva y también se asocia a otro concepto muy cercano al engagement que es el flow. Mientras que el primero se refiere a un estado relativamente estable y duradero, experimentado con relación al trabajo en general, el flow se refiere a tareas o aspectos concretos del trabajo y es más breve temporalmente. Denominamos Flow, básicamente a la experiencia óptima de disfrute de una tarea, es decir, la actividad es satisfactoria en sí misma y la persona permanece totalmente concentrada en ella hasta el punto de perder la noción temporal, y donde las principales percepciones serían: pérdida de miedo (no temor al fracaso), no pensar en la ejecución, inmersión absoluta en la actividad, foco de atención muy selectivo, ejecución sin esfuerzo, sentimiento de encontrarse con un control absoluto, desorientación temporo-espacial, percepción integrada y unificada del universo y experiencia única, temporal e involuntaria (Williams, J.M. 1991)