"Lo que genera problemas no es lo que uno no sabe, sino aquello que uno sabe a ciencia cierta y no es cierto". Mark Twain

19 diciembre 2001

Pasado, presente y futuro de los programas MBA

En la emresa actual, nos encontramos con planteamientos que han variado sustancialmente con respecto al pasado. Así por ejemplo, los métodos de selección que sólo se basaban en los conocimientos técnicos y la experiencia acumulada cada vez quedan más alejados de las necesidades reales. Por esto proliferan sistemas de evaluación donde además de lo anterior, se da especial relevancia a aquellas capacidades y/o habilidades personales que poseemos. Lógicamente si son estos los cambios de orientación, los que hoy se están imponiendo y se seguirán imponiendo en el futuro a la hora de reclutar e incorporar profesionales a las empresas, serán éstos también los que deberán guiar nuestro proceso formativo, o dicho de otra manera, la formación que desarrollemos deberá desarrollar también aquellas capacidades que se muestran imprescindibles en el profesional de hoy en día. Capacidades denominadas desde aquí también competencias, como lo son la capacidad de solucionar problemas, la adaptación a las nuevas exigencias de un entorno cambiante o la búsqueda de información y/o de actualización de conocimientos. Desde esta premisa, ya no son válidos planteamientos en los que se obvian las habilidades personales del alumno, por lo que el programa de un master MBA deberá recoger un programa integral de conocimientos sin duda determinantes para cualquier profesional y de cualquier ámbito que haga mención a todas las parcelas de la empresa, pero también y no en menor medida también a las capacidades que a nivel personal son necesarias incorporar para nuestro óptimo desempeño laboral. Por ejemplo, acciones que vayan dirigidas al desarrollo de habilidades de coordinación y dirección de equipos de trabajo, aspecto de vital importancia tanto para la empresa de hoy como para los miembros de sus equipos multidisciplinares. Tampoco son apropiadas en este momento metodologías en las que se dirige de forma paternalista el aprendizaje de cada uno de los alumnos. Muy al contrario, creemos que la orientación metodológica es también particularmente significativa, ya que condiciona no sólo el aprovechamiento posterior del trabajo realizado sino que puede reducir o ampliar las posibilidades de actualización o innovación de dichos conocimientos en el futuro. En este sentido, el programa MBA de Escuela Europea de Negocios favorece y posibilita el aprendizaje a través de la acción y de la co-responsabilidad del propio alumno, lo que permite que se desarrollen en éste aquellas capacidades y competencias citadas anteriormente. De otra parte, y desde el punto de vista técnico, creemos que cualquier programa master debe incidir sobre todo en la aplicación inmediata de los contenidos. En nuestro caso por ejemplo, el carácter global de cada proyecto final de master llega a proporcionar además de la evaluación de los aprendizajes, la integración y transferencia por parte de los alumnos de los contenidos a su puesto de trabajo presente y también futuro de carácter emprendedor. Por eso el proyecto suele ser el primer paso a la hora de implantar mejoras en el propio negocio y/o área funcional, no sólo por el esfuerzo personal que supone sino también por su relación con las necesidades formativas de cada alumno. Además, no se puede concebir nuestra mejora continua sin una sistemática resolución de dificultades que ayudarán a evitar los problemas de aplicación futura.